Valor actual neto en un ejemplo de periódos múltiples con riesgo


Ahora generalizaremos la fórmula VAN a un marco de períodos múltiples. Con ello ilustraremos de qué forma la incertidumbre con respecto a recibir el flujo de efectivo esperado y una tasa de descuento supuestamente más alta cambia el cálculo del valor actual neto.

Supongamos, entonces, que la Super Tech Semiconductor Company está considerando la construcción de una nueva planta de fabricación con un costo inicial de 100 millones de dólares. Según proyecciones del mercado, el equipo directivo espera que la planta genere un flujo de caja de 10 millones el primer año, 20 millones el segundo año, 30 millones el tercer año, 40 millones el cuarto año y 50 millones el último año. Con un costo inicial de 100 millones, Super Tech recibe 150 millones a los cinco años. Tiene que ser una gran inversión, ¿no?

Si profundizamos un poco más, sin embargo, el análisis se vuelve bastante menos optimista. Para comenzar, Super Tech se enfrenta a un problema del valor del dinero en el tiempo porque una buena parte de los flujos de caja proyectados llegan en los últimos años del proyecto, los años tres a cinco. Pero esto es poco en comparación con el riesgo de construir la nueva planta de fabricación.

El sector de los semiconductores es altamente cí-clico, lo que quiere decir que en épocas económicas malas, el flujo de caja podría ser sustancialmente menor. Además, el sector suele ampliar en exceso la capacidad de fabricación y deprimir los precios con exceso de oferta, por lo que incluso en las épocas buenas, la empresa puede no alcanzar los flujos de caja proyectados.

Para ilustrar el VAN en un período múltiple teniendo en cuenta el riesgo, primero calcularemos el VAN del proyecto usando la fórmula de la figura 2 bajo el supuesto muy restrictivo de que el proyecto tiene un riesgo cero. Suponiendo nuevamente un tipo libre de riesgos del 10 por ciento, la fórmula del VAN con cinco períodos.

Como este VAN es positivo bajo el supuesto dado, Super Tech debería construir la nueva planta y de paso añadiría algo más de 25 millones de dólares de valor a la empresa.

Pero veamos cómo puede cambiar este cálculo si se tiene en cuenta el riesgo. Como primer paso para justificar el riesgo, sencillamente podemos suponer un tipo de descuento más alto, digamos que del 15 por ciento. Suponemos un tipo más alto porque, tal como dijimos anteriormente, un inversionista en un proyecto arriesgado va a pedir una «prima por riesgo» que esté por encima del tipo libre de todo riesgo que podría ganar colocando el dinero en un banco o en obligaciones del tesoro a corto plazo. En este caso, el tipo libre de riesgos es el 10 por ciento, la prima por riesgo es el 5 por ciento, la tasa de descuento supuesta es entonces del 15 por ciento y el cálculo del VAN.

Inmediatamente se ve que en este caso Super Tech no llevaría a cabo el proyecto, porque pierde casi 9 millones de dólares de valor para la empresa. Esto resalta la importancia de elegir el tipo de- descuento apropiado al hacer la valoración de un proyecto.

De hecho, se trata de una de las tareas más dificiles que tienen los directivos empresariales. Hasta ahora, en nuestro ejemplo, hemos elegido el camino fácil, es decir, simplemente hemos adivinado cuál podría ser. Pero en lugar del 15 por ciento, bien podría ser el 20, el 25 o incluso el 30 por ciento. ¿Entonces cómo se calcula la verdadera tasa de descuento? La forma más común es usar una de las herramientas más importantes y poderosas de las finanzas, llamada en inglés CAPM por «capital asset pricing model», que es un método de valoración del costo de los recursos propios.

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Categoría: Finanzas Corporativas.





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