Riesgo sistemático y no sistemático o diversificable


La parte no prevista del rendimiento, esa parte que es resultado de las sorpresas, es el verdadero riesgo de cualquier inversión. Después de todo, si recibimos lo que esperábamos, no habría riesgo ni incertidumbre. De todos modos, hay diferencias importantes entre las distintas clases de riesgo y es útil dividir ese riesgo en dos componentes: el riesgo sistemático y el resto, que a veces recibe el nombre de «riesgo diversificable», «idiosincrático» o «no sistemático».

Un riesgo sistemático es cualquier riesgo que afecte a muchos elementos del activo, a cada uno de ellos en mayor o menor grado. La incertidumbre sobre las condiciones económicas generales, por ejemplo el PIB, los tipos de interés o la inflación, es un ejemplo de riesgo sistemático porque estas clases de condiciones afectan prácticamente a todos los valores en algún grado. Por ejemplo, un aumento no previsto o sorpresivo de la inflación afecta a los salarios y a los costos de los suministros que compran las empresas. También afecta al valor del activo que poseen las empresas, así como al precio al que venden sus productos.

En este contexto macroeconómico, el riesgo sistemático se puede considerar como el riesgo asociado con invertir en los mercados financieros, por ejemplo comprando fondos del índice bursátil español IBEX 35 o del norteamericano S&P 500. La naturaleza de dicho riesgo es principalmente cíclica. A medida que el ciclo económico sube cuando hay expansión, los rendimientos para el mercado tienden a ser considerablemente más altos que los rendimientos obtenidos durante bajadas del ciclo económico. Invariablemente, los años de rendimientos negativos tienen lugar durante recesiones económicas o como sucedió a finales de los años 20 y principios de los años 30 del siglo pasado, durante una gran depresión.

Por el contrario, el riesgo no sistemático representa la parte no prevista del rendimiento de una empresa como resultado de sorpresas no relacionadas con el rendimiento general del mercado. Es un riesgo que afecta concretamente a un solo elemento del activo o a un pequeño grupo de esos elementos. Por ejemplo, . el anuncio de una pequeña huelga en una empresa petrolera puede afectar sólo a esa empresa o a pocas más, pero es improbable que afecte a los mercados mundiales del petróleo.

Del mismo modo, una empresa de biotecnología puede encontrarse ante el riesgo de ensayos clínicos fallidos con respecto a una medicina nueva, una empresa de fabricación puede encontrarse con una denuncia en los tribunales por una de sus patentes y todas las empresas corren el riesgo de perder cuota de mercado y beneficios por la competencia de otras empresas del sector.

Cabe destacar que la distinción entre riesgo sistemático y no sistemático nunca es tan exacta como nosotros decimos que es, porque incluso la información más pequeña o peculiar sobre una empresa puede afectar a la economía. Dividiendo el riesgo en sus dos componentes podemos insistir en dos puntos importantes:

  1. El riesgo no sistemático se puede diversificar repartiéndolo dentro de una cartera.
  2. El riesgo sistemático restante se puede medir con el valor beta usando el CAPM o método de valoración del costo de los recursos propios.

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Categoría: Finanzas Corporativas.





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