Por muy triviales y poco importantes que puedan parecer sus primeros cometidos, dedíqueles su mayor atención


Muchos jóvenes ejecutivos piensan que las tareas secundarias no son dignas de ellos y que no se corresponden con su formación universitaria. Esperan demostrar su verdadera valía en alguna labor de gran y vital importancia. En realidad, el espíritu y la eficacia con que afronten sus primeras y humildes tareas serán observados muy probablemente con toda atención y pueden afectar a toda su carrera.

En ocasiones puede preocuparle demasiado el lugar adonde le va a conducir su trabajo; si su valor e importancia son suficientes. Por supuesto que estas consideraciones son pertinentes y hará bien si las evalúa. Pero, por lo general, es cierto que si cuida bien su trabajo actual, el futuro cuidará de sí mismo. Esto es especialmente cierto dentro de las grandes empresas, que están siempre buscando gente competente para promocionarlos a puestos de mayor responsabilidad.

Tanto depende el éxito de la personalidad, la capacidad innata y la prosecución activa e inteligente de cualquier trabajo en cualquier puesto, que no es exagerado decir que sus posibilidades finales serán mucho mayores si hace usted un buen trabajo en algún detalle secundario que si completa un trabajo mediocre como jefe de proyectos. Es más, también es cierto que si no causa una buena impresión en su trabajo actual, no es probable que le concedan la oportunidad de intentar algo más cercano a sus intereses.

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Categoría: Las Leyes no Escritas del Management.





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