Oligopolio


Resulta útil estudiar la competencia perfecta y el monopolio para fijar nuestras ideas sobre las estructuras del mercado, pero son más la excepción que la regla en casi todas las economías globales. De hecho, la mayoría de sectores cae entre estos dos extremos y se pueden clasificar de competencia monopólica u oligopólica.

Para analizar las implicaciones estratégicas del oligopolio, comencemos con esta pregunta: ¿Qué tienen en común estos sectores en Estados Unidos: pelotas de tenis, pañales desechables, chicles, cigarrillos, afeitadoras eléctricas, alquiler de coches, pilas, bebidas refrescantes, tarjetas de crédito, hojas de afeitar, pasta de dientes, cerveza, jabón, café, sopas empacadas, atún enlatado y salsa para espaguetis? Si ha adivinado que todos son oligopolios, puede pasar al frente de la clase.

Existe oligopolio cuando un pequeño número de empresas normalmente grandes dominan un sector o una industria. El elemento central del oligopolio es la interacción estratégica que puede aparecer por connivencia explícita o tácita con respecto a precio, producción y entrada y salida del mercado.

Interacción estratégica es una expresión que describe la dependencia de la estrategia de cada empresa, de las estrategias de las empresas rivales. Dicho de otro modo, a medida que el número de empresas de un sector se reduce y aumenta la concentración del sector, es más probable que los directivos de cada empresa basen más sus decisiones de precio y producción en la probable respuesta de otras empresas de la competencia.

Reconocida esta interdependencia mutua, es más probable que los directivos de cada empresa se pongan de acuerdo para fijar precios y cantidades. Ese acuerdo, esa connivencia, se puede definir como las acciones acordadas por dichos directivos para restringir la producción y fijar el precio.

He aquí el punto importante: la connivencia es posible debido al pequeño número de empresas que hay en un oligopolio. Para comprender cuánto puede darse esa connivencia, primero tenemos que explicar las fuentes del oligopolio.

Como en el monopolio, una de esas fuentes es la presencia de las economías de escala en la producción, aunque con una importante diferencia. En el caso del monopolio, la escala eficiente mínima es tan grande que sólo hay lugar para un participante. Con el oligopolio, simplemente es una variación de este tema: unas pocas empresas logran alcanzar su escala eficiente mínima y echan fuera a todas las demás.

Para ver por qué importa la escala, consideremos este problema habitual de entrada al mercado. Supongamos que usted quiere entrar en un sector en el que ya hay tres grandes empresas. Cada una de ellas produce actualmente su escala eficiente mínima y tiene una cuota igual del mercado. Si su nueva empresa trata de entrar en el sector con una fábrica cuyo tamaño es menor que la escala mínima eficiente que tienen los otros participantes, su empresa producirá a costos más altos que los tres rivales y con una severa desventaja estratégica. De hecho, para sacarle del medio, a sus rivales les basta con fijar el precio por debajo de los costos de su nueva empresa y provocarle grandes pérdidas hasta que al final usted se retire. Eso es exactamente lo que le pasó a nuestro tenaz emprendedor de la tercera historia con la que comenzaba este libro. En todo caso, si su empresa decide construir una fábrica de tamaño suficiente como para alcanzar la escala eficiente mínima, tendrá que quitarle una buena parte de la cuota de mercado a sus rivales para lograr una producción eficiente. En este ejemplo, tendría que quitarles cuota de mercado a los tres rivales para que cada una de las tres pasara a tener un cuarto del mercado nacional en lugar de un tercio. El resultado probable sería de pérdidas para las cuatro empresas. Ante este dilema, no es ninguna sorpresa que’ los obstáculos de la economía de escala desanimen la entrada en el sector y mantenga la estructura oligopólica.

Pero también hay otras barreras importantes de entrada más allá de las meras economías de escala. Una de esas barreras es el requisito de grandes capitales que caracteriza a sectores como cigarrillos, automóviles, acero y refinerías de petróleo. En cada uno de estos sectores, simplemente hace Falta invertir mucho capital para montar la planta y el equipo necesario para producir. En este caso, el problema mayor es que las empresas establecidas con un historial demostrable pueden tener mejor acceso a un capital de bajo costo que los nuevos interesados en el sector.

Un tercer obstáculo importante tiene que ver con las ventajas de costo absoluto derivadas de un valioso conocimiento de la producción, los llamados «secretos de la profesión». Por ejemplo, uno de los secretos mejor guardados del mundo industrial es el ingrediente secreto de la Coca Cola. Sólo unos pocos directivos de la empresa saben cuál es.

Las barreras u obstáculos a la entrada tienen un papel muy importante en la creación y mantenimiento de los sectores oligopólicos. La pregunta obvia que viene a continuación es: ¿Qué implica esto para la estrategia directiva? Antes de contestar, veamos la cuarta forma de estructura del mercado, «competencia monopólica».

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Categoría: Microeconomía para Directivos.





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