¿Necesita realmente un equipo?


¿Necesita ciertamente un equipo para llevar a cabo un trabajo concreto? ¿Es la mejor forma de lograr su objetivo? En muchos casos la respuesta es no. Muchas de las actividades que se llevan a cabo en una empresa pueden desempeñarse mejor por medio de procesos de trabajo, a través de personas que actúen individualmente. Por ejemplo, una directora de ventas ha pedido a sus vendedores que estimen la demanda dentro de sus zonas para un producto concreto.

Esta tarea no es función de un equipo; se trata de una gestión que cada vendedor puede hacer mejor individualmente. Del mismo modo, el procesamiento de concesiones de préstamos rutinarios en un banco en particular, no necesariamente requiere la existencia de un equipo; bastará con que exista un proceso de trabajo bien diseñado dentro del departamento de préstamos. El hecho de que estudiar concesiones de préstamos sea una función repetitiva, con pocas variaciones, hace que sea ideal para un proceso de trabajo rápido y eficiente —y no para un equipo.

Los equipos son innecesarios cuando las tareas son simples y rutinarias, no requieren una coordinación de los trabajos de los empleados y no necesitan de una variedad de experiencias o habilidades. Los equipos, sin embargo, suelen ser la mejor opción cuando:

(Nota: un desafío único, que se presenta con poca frecuencia, puede requerir un equipo de proyectos, pero un equipo de trabajo auto-gestionado suele abordar desafíos recurrentes como, por ejemplo, cumplir con cuotas de producción.)

¿Cómo hace frente su empresa, en la actualidad, a situaciones de estas características? Si no utiliza equipos, tal vez haya llegado el momento de pensar en ello.

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Categoría: Cómo Crear Equipos Efectivos.





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