La nueva agenda empresarial


Es tentador adoptar una actitud de observador y espectador ante la llegada de internet omnipresente. Las tecnologías inalámbricas todavía se están desarrollando. La televisión interactiva todavía tardará en ser adoptada por las masas. Los cupones electrónicos y otros métodos para llegar hasta los clientes en el punto de venta acaban de ser concebidos, pero aun así, es el momento apropiado para empezar a crear las facultades necesarias para ganar en la era de la omnipresencia.

Los altos directivos tienen que evaluar honestamente su empresa. ¿ofrece un servicio o un producto que genere visitas repetidas al sitio web? ¿tiene oportunidades de forjar una relación continua con los clientes? De ser así, la empresa debería invertir lo necesario para diseñar y crear un sitio web, pero para la mayoría de las empresas, la relación con el cliente se trata de una serie de interacciones contextuales. Esas empresas no temerán definir la estrategia de internet que desmitifique el sitio; hay otras formas mucho mejores para invertir los dólares en márketing.
La omnipresencia permitirá a las empresas acompañar a sus clientes las 24 horas del día, pero no habrá muchos negocios que estén invitados a hacerlo.

Los consumidores sólo permitirán que los mensajes más relevantes irrumpan en su vida, de forma que el concepto de añadir valor a las vidas de los clientes cambiará significativamente y estará mutando continuamente. Las compañías que puedan anticipar y satisfacer las necesidades reales de sus clientes (basándose en dónde están situados, qué hacen y a qué comunidad de intereses pertenecen) serán socios valiosos. Las compañías que no puedan conseguirlo serán rechazadas y consideradas una molestia.

Las empresas ganadoras serán aquellas que sepan dominar unas cuantas disciplinas esenciales. La primera, las herramientas de bases de datos del márketing. Sea cual sea su sector, los profesionales de márketing tendrán que convertirse en comerciantes directos porque internet omnipresente requerirá que las empresas redefinan y adapten personalmente sus mensajes. La segunda, las habilidades tecnológicas más novedosas deberán dominarse con rapidez: las empresas que crean bases de datos, actualizan pronto sus sistemas legados y crean todo los necesario para personalizar sus mensajes y adaptarlos a las cambiantes necesidades y situaciones del cliente serán las que avancen en la competición. Por último, las empresas deberán adoptar también la disciplina de la medición. Los ganadores mesurarán todo, perfeccionando constantemente sus mensajes para estar a la altura de las exigencias de los consumidores.

Dominar las posibilidades contextuales de internet omnipresente requerirá un compromiso significativo por parte de los recursos empresariales, pero la recompensa será igual de importante: estrategias de internet que son verdaderamente vitales para las empresas y sus clientes. No hay que esperar que sea un proceso ni fácil ni barato, pero será una inversión mucho más sólida que destinar 10.000 millones de dólares a crear sitios web que sólo visitan unas cuantas personas.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Nuevas Tendencias en Marketing.





Deja un comentario