La efectividad en un equipo de trabajo


Los procesos de equipo se pueden definir como la colaboración y el compartir información entre los miembros y los líderes. Pueden ser efectivos o disfuncionales. La colaboración y el compartir información de forma efectiva colocan al equipo en el camino hacia la consecución de los objetivos.

Si son disfuncionales, incluso un rendimiento excelente por parte de los individuos no producirá el resultado esperado del equipo de parte del esponsor y de la organización. Si es el líder del equipo, tiene que prestar mucha atención a los procesos de equipo. Tiene que determinar si está trabajando bien o de forma mediocre. Si no está trabajando demasiado satisfactoriamente, tiene que encontrar la causa del problema y abordarla con las intervenciones adecuadas.

Comportamiento colaborativo

la visto alguna vez un partido de baloncesto en el que un jugador tratara de encestar cada vez que la pelota le llegaba a las manos? Sus compañeros le pasaban la pelota tanto si estaban mal situados como si estaban cubiertos muy de cerca por los jugadores contrarios. Pero la situación contraria nunca se dio, ni siquiera cuando un compañero estaba solo y a una distancia adecuada de tiro de la cesta. Esto ilustra un tipo de comportamiento no colaborativo que hay que vigilar en los equipos. Concretamente, compruebe si los miembros del equipo comparten el trabajo a medida que van avanzando hacia sus objetivos, o si un solo individuo está tratando de hacerlo todo. Incluso si hay «un figura» que lo hace muy bien, su comportamiento puede desalentar la participación de los otros y ralentizar el progreso global. Además, vigile también a cualquiera, incluido el líder del equipo, que:

Este tipo de comportamientos minarán el compromiso de los demás y reducirán la cohesión del equipo, y todos los miembros del mismo son responsables de cambiarlo. Reconocerá una buena colaboración cuando observe que los miembros del equipo hacen lo siguiente

El último punto merece especial atención porque la animosidad personal perjudica especialmente a los equipos. Según el experto Jeffrey Polzer, los conflictos relacionales distraen a la gente de su trabajo y provocan que reduzcan su compromiso con el equipo y con sus objetivos. «Algunos equipos no pueden aguantar una reunión con un arranque de rabia, un exceso de criticismo y unos sentimientos negativos —escribe—. Cuando esto ocurre, los miembros del equipo pueden responder apartándose de los debates, tratando de preservar sus relaciones evitando la confrontación».

Si observa este tipo de conflicto de relaciones, tome las medidas necesarias para detenerlo. Haga todo lo que sea preciso para unir a las partes enfrentadas, examinar el conflicto de una forma objetiva y buscar una solución. Si una de las partes, o ambas, son demasiado orgullosas o demasiado individualistas como para resolver las cosas, piense en retirar a estos individuos del equipo.

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Categoría: Cómo Crear Equipos Efectivos.





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