El mercado eléctrico español, un ejemplo de la intervanción del sector público en el mercado


Todos los mercados funcionan equilibrando la oferta y la demanda: esto sucede con las hortalizas, los coches o los computadores. Pero el mercado eléctrico tiene una complicación añadida: casi no puede almacenar inventario para venderlos más adelante cuando la demanda es baja, y debe abastecer de continuo, 24 horas los 365 días del año, a más de 20 millones de clientes, con una garantía de suministro completa.

Las empresas que producen electricidad hacen ofertas de venta de determinadas cantidades de electricidad a determinado precio, para cada una de las horas del día.Al mismo tiempo, los consumidores, directamente —en el caso de ser consumidores cualificados: actualmente son sólo algunas grandes empresas— o indirectamente, a través de las empresas eléctricas, hacen ofertas de compra.

La suma de las ofertas de compra configura una curva de demanda. Para cubrirla se eligen las ofertas de venta más baratas, hasta satisfacer toda la demanda. El precio de la electricidad será el de la última oferta.
No obstante, hasta la liberalización completa del mercado, las tarifas para los «consumidores no cualificados» serán tarifas eléctricas establecidas por la administración, ya que la’s empresas eléctricas son totalmente ineficientes para los precios que se ofrecen. Es decir, gran parte del beneficio de las empresas eléctricas viene dado por las tarifas que la administración cubre.

Este caso seguro que lo estudiarán los alumnos en los MBA, ya que es frecuente en todas las empresas eléctricas del mundo.

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Categoría: Microeconomía para Directivos.





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