Diseñar y ejecutar la estrategia


No hay líder empresarial que no quiera diseñar una buena estrategia y ejecutarla bien. Conseguirlo, sin embargo, sigue siendo un objetivo difícil para la mayoría de las compañías.

Diseñar e implementar estrategias nuevas e innovadoras para aprovechar las oportunidades en un mundo competitivo es una tarea muy difícil y laboriosa. Obviamente, no hay una estrategia única que pueda servir a todas las empresas.

Como con la mayoría de los problemas complejos, la solución al problema de diseñar y ejecutar una estrategia con éxito reside en aplicar una metodología práctica, por pasos, que descomponga el problema en elementos manejables que se puedan abordar en una secuencia lógica. Los 24 pasos incluidos en este libro describen este proceso sistemático.

¿Qué es exactamente una estrategia?

Prácticamente todos los miembros de la sociedad nos vemos afectados por las decisiones estratégicas que toman las empresas en relación con sus productos y servicios.
Estas decisiones afectan a empleados, clientes, competidores, inversores y comunidades empresariales.

La palabra «estrategia» procede del término griego strategos, que significa «general» y se deriva de unas raíces que significan «ejército» y «liderazgo». De hecho, el General es el líder del ejército. Tanto en el ámbito militar como empresarial, la competencia lleva a las organizaciones a buscar la manera de superar a los competidores mediante el uso efectivo de sus recursos.

La estrategia se suele contrastar con la táctica, otro término con orígenes militares. Mientras que la estrategia se refiere más bien a un marco de «hacer las cosas que se deben hacer bien», la táctica se refiere más a «hacer las cosas bien». La estrategia marca la dirección en la que se moverá la organización mientras que la táctica determina cómo procederá en esta dirección.

Los mayores desafíos estratégicos de las empresas incluyen: cómo satisfacer a los clientes, cómo conseguir pedidos y al mismo tiempo cumplir sus objetivos financieros de forma continua.

Por ejemplo, una empresa podría poner en práctica la estrategia de aumentar la cuota de mercado vendiendo el producto más barato que el resto. Una vez implementada la estrategia, los competidores reaccionan, y la empresa debe adaptar la estrategia para poder superar los nuevos desafíos. No hay un punto final ni una batalla final. El ciclo competitivo continúa indefinidamente.

La estrategia de una organización tiene que ir evolucionando con el tiempo combinando la estrategia definida con la respuesta de la empresa a los eventos, lo que vaya aprendiendo de la experiencia y con la nueva información e ideas que vayan surgiendo.

Es un proceso iterativo que requiere mucha habilidad para tomar e implementar decisiones, observar, analizar y aprender de los resultados y luego volver a tomar decisiones nuevas.
Para crear, diseñar e implementar una estrategia, primero hay que aprender a pensar de una forma que combine razón e intuición a la hora de analizar todos los datos disponibles para llegar a una interpretación única de las oportunidades.

Los 24 pasos incluidos en este libro le guiarán a lo largo del proceso de formulación y ejecución de la estrategia. Independientemente de su contenido y brillantez, sin embargo, las estrategias no tendrán éxito a menos que se lleven a cabo efectivamente y que se actualicen con regularidad.

«La estrategia es un proceso, no un evento.»

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Categoría: Plan de Negocio.





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