¿Cuánto dinero se necesita?


La proyección de generación bruta de fondos ofrece una estimación razonable de la cantidad de dinero necesa­rio para poner en marcha la empresa de riesgo. Si la variación neta en Caja es —57.833 dólares en un mes (como lo fue en febrero del primer año para McDonald Company), la empresa tendrá cero dólares al final del mes si lo empezó con 57.833 dólares en su cuen­ta corriente en el Banco. No todas las variaciones mensua­les son negativas, pero si se suman algebraicamente estas variaciones a la variación neta en Caja, para final de mes emerge un saldo móvil de Caja.

El documento «Cuadro de financiación para McDonald Company, primer año; enero-marzo, segundo año» muestra una porción de la situación más probable durante los dos primeros años para el cuadro de finan­ciación de McDonald Company. Este saldo negativo de Caja previsto sigue aumentando hasta que alcanza un des­censo máximo en enero del segundo año, —846.063 dóla­res. Desde este momento en adelante, el saldo acumulado de Caja empieza a aumentar, pasa a ser saldo positivo bre­vemente en diciembre del segundo año y vuelve a caer para convertirse en una cifra negativa durante varios meses más hasta junio del tercer año, cuando empieza a ser posi­tivo de manera constante. Esto significa que la empresa necesita tener 846.063 dólares en su cuenta bancaria al principio para financiar la situación más probable de la previsión financiera.

Pero ¿qué ocurre si la empresa no cumple estas previ­siones exactamente, como es seguro que ocurrirá?

La solución es prever otras dos situaciones, la más pesi­mista y la más optimista. Estas previsiones no son tan pro­blemáticas como podrían parecer ya que varias partidas son las mismas para todas las situaciones.

Aunque estas previsiones no se muestran aquí, las hici­mos para McDonald Company y anotamos la mayor dis­minución en el saldo de Caja para cada situación. En la situación más optimista, el máximo saldo negativo de Caja fue de 1.052.289 dólares (que se producía en abril del segundo año). En el caso de la situación más pesimista, la cifra comparable para los dos primeros años fue de 859.756 dólares (que se producía en abril del segundo año). No es sorprendente que la situación más optimista requiriese más dinero que la más pesimista, ya que al gene­rarse más ventas también aumentaba la necesidad de capi­tal circulante, para cuentas a cobrar y existencias, especial­mente.

Si toma la mayor diferencia entre el saldo de Caja negativo máximo para la situación más probable y la situa­ción más optimista o más pesimista, puede hacerse una idea de nuestro factor de contingencia. En este caso, la más pesimista es solamente 13.693 dólares más que la cifra de la situación más probable, pero la diferencia para la proyección más optimista es de 194.846 dólares.

Seguramente, si usted señala que el capital necesario es de 846.063 dólares más una reserva para imprevistos de 194.846 dólares, sus cifras tendrán una quisquillosa preci­sión que no diría nada a favor de la persona que hizo la previsión. Así pues, redondee las cifras y afirme que la empresa necesita un capital de 850.000 dólares más una cantidad de reserva de 200.000 dólares, o lo que es igual, un total de 1.050.000 dólares.

¿Qué pasa si los emprendedores creen que su historial no va a ser suficiente para respaldar una petición por la cantidad de dinero necesaria para financiar la empresa de riesgo? Pueden volver a la cuenta de resultados y al balan­ce y hacer algunos ajustes que podrían ahorrar dinero. Tal vez rebajar la previsión de ventas por debajo aun de la esti­mación más pesimista podría ayudar. Una empresa podría ahorrar capital circulante o comprar maquinaria de segunda mano en lugar de nueva o subcontratar la producción hasta que el negocio se sanee. Independientemente de las alternativas, usted puede utilizar el mismo modelo.

Ahora un posible capitalista de empresas de riesgo podría examinar estas previsiones y decir, «Bueno, pero usted no necesita todo este dinero ahora, al principio. Voy a aportar parte del capital necesario, y cuando necesite el resto, pídalo». Aceptar una propuesta de este tipo podría ser el beso de la muerte para una nueva empresa de riesgo porque cuando el emprendedor pida más dinero, el capitalista puede decir, «Lo siento, pero en este momento ando un poco escaso de fondos. Tendrá que esperar un tiempo». (Ésta fue la respuesta que obtuvo la primera empresa de riesgo de nueva creación para la que trabajé. Como resul­tado, creé mi primera ley para los emprendedores: si usted quiere volar al paraíso financiero, consiga combustible suficiente para hacer el viaje, ¡pues no hay estaciones de servicio en el camino!)

Si la empresa intenta captar capital riesgo para su financiación una vez que se ha puesto en marcha y antes de alcanzar una posición positiva de generación bruta de fondos (preparada para la financiación de segunda etapa), todo lo que podrá enseñar es una línea de tinta roja en sus estados financieros. Cierto, la nueva empresa no necesita todo el dinero necesario el primer día, pero ese dinero debe estar disponible cuando lo necesite.

Una manera de asegurar que habrá fondos disponibles es negociar con el banco una carta de crédito. Entonces, si la fuente de capital riesgo estuviera temporalmente corta de fondos, el banco podría adelantar los fondos, basándo­se en el crédito del capitalista de la empresa.

El proceso para determinar las necesidades de capital de una nueva empresa de riesgo realmente no es misterio­so, solamente un poco complicado. La clave para llegar a esa determinación (y para la previsión financiera en gene­ral) es el cuadro de financiación. Es aconsejable una previ­sión financiera de dos pasos, uno para resumir los datos y el segundo para respaldar los datos con detalles en notas a pie de página y planes anexos.

El cuadro de financiación es el núcleo de la respuesta a la pregunta, ¿cuánto dinero se necesita para financiar la empresa? La línea de saldo de Caja negativo en la situación más probable presenta una estimación del capital necesa­rio. Puede calcular la cuantía del capital necesario para imprevistos comparando las disminuciones máximas en el saldo de Caja para las otras dos situaciones.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Iniciativa Emprendedora.





Deja un comentario