Curso de MBA


Cómo calcular el coste de los bienes vendidos


Para ilustrar la previsión de necesidades de capital, voy a utilizar el caso de McDonald Company, que se creó para fabricar una unidad de purificación de agua para usos en la marina y otras aplicaciones. Un colega y yo supusimos que la empresa empezaría su actividad en enero del primer año, no fabricaría ninguna unidad durante el primer mes, pero luego fabricaría 100 unidades durante un mes desde febrero a abril para pasar a fabricar 300 unidades durante los siguientes tres meses.

Luego empezaría a descender la producción en previsión de un descenso de las ventas de temporada y fabricaría un total de 2.100 unidades duran­te el primer año. La empresa hizo suficientes investigacio­nes de mercado para respaldar la previsión de ventas en la situación más probable. Supusimos que el precio de venta unitario sería de 600 dólares, con unos ingresos por ven­tas resultantes durante el primer año de 1.020.000 dóla­res. Previmos que la ventas aumentarían en el segundo año hasta 3 millones de dólares y durante el tercer año hasta 3.780.000 dólares y que la empresa crecería un 25 por ciento en el cuarto y quinto año.

Después de hacer la previsión de ventas, la siguiente y más importante partida que hay que estimar es el coste de los bienes vendidos. En empresas de servicios y mayoristas, hacer esta estimación no es tan complicado como en las empresas fabriles. En servicios y distribución mayoris­ta, la determinación de precios, y por lo tanto las ventas, probablemente serán una función del personal o del coste de los materiales; y con una previsión de ventas en unida­des se puede obtener fácilmente una previsión del coste de los bienes vendidos.

En el caso de una empresa fabricante, utilizar sencilla­mente un porcentaje de las ventas, como se podría hacer cuando la empresa está bastante bien establecida, podría provocar graves errores. Lamentablemente, la manera ade­cuada de hacerlo es bastante laboriosa y complicada, ya que hay que utilizar un modelo diferente de previsión. En el caso de McDonald Company, confeccionamos un minucioso módulo de contabilidad de costes para las tres situaciones, que resultó ser extraordinariamente caro en términos de tiempo, a pesar de que lo hicimos con un ordenador.

Teniendo presente que el coste de los bienes vendidos consta de mano de obra directa, coste de materiales y gas­tos generales de fábrica, confeccionamos el modelo de contabilidad de costes de la siguiente manera. Empezando con una sección de datos de volumen, previmos las ventas unitarias. A continuación, tomamos una decisión sobre la producción, que se inició dos meses antes de que se fueran a iniciar las ventas. (Esta decisión nos llevó a un total de existencias al cierre que subía y bajaba a medida que las ventas subían o bajaban.) En general, el nivel medio de salarios y el tiempo necesario para montar una unidad resultaron bastante fáciles de prever. Otros componentes del modelo de contabilidad de costes fueron existencias de materias primas, existencias de trabajos en curso, existencias de productos terminados, existencias totales, gastos generales de la fábrica, flujo de trabajos en curso en unidades y coste medio ponderado por unidad.

En algunos casos, estimar el coste de los productos vendidos como porcentaje de las ventas, a pesar de ser un porcentaje descendente, puede ser suficiente para el fin que nos mueve, especialmente si usted considera todas las demás variables. Por ejemplo, después de hacer el modelo de contabilidad de costes para McDonald Company, cal­culamos el coste de los productos vendidos como porcen­taje de las ventas.

En un principio fue de un 53 por cien­to, pero el porcentaje descendió hasta el 40 por ciento. Si fuera posible estimar la ratio de coste de productos vendi­dos a ventas por intervalos, por ejemplo, de seis meses, los resultados serían aproximadamente los mismos que los obtenidos con el modelo. Pero para el enfoque del atajo, recuerde que necesita tener a mano los datos necesarios para respaldar los porcentajes supuestos, como eficiencia de montaje, descenso del coste de las materias primas debido al aumento de las compras, y la distribución de los gastos generales de la fábrica entre el creciente número de unidades adquiridas.



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Temario del curso de MBA: Iniciativa Emprendedora.

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