Calibrando el atractivo


Los emprendedores tambi√©n deben seleccionar las potenciales empresas de riesgo sobre la base de su atracti¬≠vo ‚ÄĒsus riesgos y recompensas‚ÄĒ comparado con otras oportunidades. Varios factores se deber√°n considerar. Las necesidades de capital, por ejemplo, son cruciales para los emprendedores que carecen de acceso f√°cil a los mercados financieros. Una necesidad imprevista de dinero porque un cliente importante no pueda hacer a tiempo un pago puede cerrar una empresa de riesgo u obligar a una venta¬†precipitada del patrimonio social del fundador.

Por lo tan­to, los emprendedores deben favorecer las empresas de riesgo que no sean intensivas en capital y tengan los márgenes de beneficio suficientes pa­ra financiar el rápido crecimiento con fondos generados internamen­te. De una forma similar, los emprendedores han de bus­car un elevado margen de error, empresas de sencilla explotación y bajos costes fijos con las que haya menos probabilidades de enfrentarse a problemas de tesorería por culpa de factores tales como demoras técnicas, rebasa­miento de costes y generación lenta de ventas.

Otros criterios son reflejo de la t√≠pica incapacidad del emprendedor para emprender m√ļltiples proyectos: una empresa de riesgo atractiva ha de brindar unas recompen¬≠sas suficientemente sustanciales para compensar la dedica¬≠ci√≥n exclusiva a ella por el emprendedor. Los costes de cierre han de ser reducidos; la recu¬≠peraci√≥n de la inver¬≠si√≥n ha de ser r√°pida, o el fracaso ha de poder identificarse pronto a fin de que la empresa de riesgo pueda ser liquidada sin una p√©rdida sig¬≠nificativa de tiempo, dinero o prestigio. Y el emprendedor ha de tener la oportunidad de recuperar su dinero, por ejemplo, vendiendo la totalidad o una parte del patrimo¬≠nio de la sociedad. El emprendedor atrapado en un nego¬≠cio carente de liquidez no puede aprovechar f√°cilmente otras oportunidades y corre el peligro de terminar harto y quemado.

Estos criterios no se pueden aplicar mec√°nicamente como, por as√≠ decirlo, una regla de libro de texto de respaldar todos los proyectos con valor actual neto (VAN)¬†positivo. Las empresas de riesgo que son atractivas seg√ļn una medida frecuentemente son cuestionables seg√ļn otra.¬†Por ejemplo, una empresa de riesgo del sector biotecnol√≥gico cuyas patentes le reporten ventajas sustentables se pueden sacar a bolsa m√°s f√°cilmente que una agencia de¬†publicidad. Pero los emprendedores del campo de la bio¬≠tecnolog√≠a han de captar cantidades sustanciales de capital y pueden estar atrapados en un negocio cuyo √©xito no se puede determinar hasta pasados muchos a√Īos.

Las empresas de riesgo tambi√©n han de encajar con lo que el emprendedor en cuesti√≥n valore y desee hacer. Sobrevivir a los desenga√Īos y cuasidesastres inevitables con¬†que uno se encuentra en el camino hacia el √©xito exige un entusiasmo sin l√≠mites por la empresa elegida. Los¬†emprendedores deben evaluar una potencial empresa de¬†riesgo respecto a lo que est√°n buscando y a los sacrificios que est√°n dispuestos a hacer. ¬ŅQuieren hacer una fortuna

nocimiento p√ļblico? ¬ŅEs importante para ellos el est√≠mulo de trabajar con tecnolog√≠as, clientes o colegas estimulantes? ¬ŅEst√°n preparados para dedicar su vida a una empresa,

cuestionables? 0 en un sector donde haya una elevada incertidumbre? ¬ŅQu√© riesgos financieros y profesionales est√°n dispuestos a asumir y durante cu√°nto tiempo?

Estas preferencias profundamente personales determi¬≠nan los tipos de empresas de riesgo que ilusionar√°n y fortalecer√°n a un emprendedor. Por ejemplo, los negocios ambiciosos como Federal Express encajan con personas que est√°n dispuestas a ganar o perder a gran escala. El √©xito puede crear fortunas din√°sticas y hacer del emprende¬≠dor una figura casi de culto. Pero los riesgos tambi√©n son sustanciales. Los planes visionarios pueden fracasar por no pocas razones: el producto puede tener un fallo, no se pue¬≠de fabricar o distribuir a costes razonables, no satisface ninguna necesidad imperiosa o exige que los clientes incurran en unos inaceptables costes de cambio. Peor todav√≠a es cuando el fracaso no se puede evidenciar hasta pasados¬†varios a√Īos, esclavizando al emprendedor durante un prolongado per√≠odo de incierta actividad.

Incluso empresas que alcanzan el √©xito pueden no ser econ√≥micamente rentables para sus fundadores, en especial si tropiezan con¬†retrasos en su camino hacia el √©xito. Los inversores pueden abandonar a los visionarios fundadores o pueden exigir¬†una elevada participaci√≥n en el capital social para aportar¬†una financiaci√≥n adicional. As√≠ pues, el emprendedor debe prever las decepciones recurrentes y una elevada probabilidad de que a√Īos de esfuerzo puedan acabar en nada. A menos que los emprendedores tengan un ferviente deseo de cambiar el mundo, no deben comprometerse a poner en marcha empresas de riesgo revolucionarias.

Sorprendentemente, las empresas peque√Īas suelen ser m√°s prometedoras que las grandes en el aspecto financiero.¬†Frecuentemente los fundadores pueden conservar una parte¬†mayor de los beneficios porque no diluyen su participaci√≥n en el capital con rondas sucesivas de financiaci√≥n. Pero los¬†emprendedores deben estar dispuestos a prosperar en un mercado encalmado; dominar un segmento de mercado desde¬≠√Īado por otros suele ser m√°s rentable que intelectualmente¬†estimulante o atractivo. Las empresas centradas en un nicho de mercado tambi√©n pueden caer en la ¬ętierra de los muertos vivientes¬Ľ porque su mercado es demasiado peque√Īo para que la empresa prospere, pero el emprendedor ha invertido demasiado esfuerzo para estar dispuesto a abandonar.

Los especuladores como Zell, que no crean una empre­sa o introducen una novedad en el mundo, se pueden sen­tir satisfechos con ser más listos que la mayoría. Sus ries­gos y rendimientos financieros dependen de las condicio­nes de la operación, el capital que se arriesga, las condi­ciones e importe del endeudamiento y, como es natural, del precio del activo adquirido. Los riesgos, por lo general, no se pueden escalonar; el emprendedor queda plenamen­te expuesto cuando se adquiere el activo. La liquidez o las opciones de salida suelen determinar el éxito de la especu­lación: si, como es de esperar, los precios suben, el especu­lador puede esperar que haya muchos compradores para el activo que posee, pero si los precios bajan o se mantienen deprimidos, la liquidez del mercado para el activo será, generalmente, escasa. Después de consideradas todas las cosas, tales empresas de riesgo atraen más a emprende­dores que disfrutan haciendo operaciones y tentando la suerte.

Una nueva empresa que se basa en el trabajo entusias¬≠ta en el campo de la consultor√≠a o la publicidad puede brindar la satisfacci√≥n de trabajar con colegas de talento en un mercado din√°mico y competitivo. Las necesidades de capital son bajas y las inversiones se pueden escalonar a medida que la empresa crece. Por lo tanto, los emprende¬≠dores pueden evitar un riesgo personal significativo y la intromisi√≥n de los inversores externos. Pero aunque tales empresas pueden proporcionar un atractivo ingreso corriente, las grandes riquezas en estas situaciones son esquivas; las empresas basadas en el trabajo entusiasta que carecen de una clientela sustentable no se pueden vender o sacar a bolsa a un m√ļltiplo elevado de los beneficios. Por lo tanto, el emprendedor debe aderezar la empresa lo sufi¬≠ciente para hacer de ella una carrera a largo plazo en vez de engullir los frutos de una r√°pida cosecha.

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Categoría: Iniciativa Emprendedora.





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