Curso de MBA


Efecto renta y efecto sustitución


Cuando se modifica el precio de un bien se producen dos tipos de efectos. El más notorio es el cambio en la tasa a la que se puede sustituir un bien por otro, pero también se modifica el poder adquisitivo de la renta monetaria.
Podemos decir, entonces, que la demanda de un determinado bien se ve afectada por dos efectos: el de sustitución y el de renta.

El efecto sustitución es el cambio de la cantidad consumida de un determinado bien por otro a causa de la variación de precio en el primero. Sin embargo, el efecto renta es la variación en la demanda de un determinado bien a causa de la modificación del poder adquisitivo de los individuos.

Veamos, pues, una breve explicación teórica de estos dos efectos.

Partimos de una situación en la que suponemos que disminuye el precio del bien X, por lo que la restricción presupuestaria gira en torno a R/Py y se vuelve más horizontal (véase gráfico siguiente) . En este desplazamiento tenemos «mezclados» los dos efectos que se mencionaban con anterioridad: la variación en la tasa de cambio de los bienes y el incremento en el poder adquisitivo.

Para separar estos efectos utilizaremos una restricción presupuestaria adicional que es paralela a la recta final, que pasa por la canasta que representaba la elección óptima con los precios originales. Esta restricción presupuestaria se corresponde con la relación de precios modificada, pero mantiene el poder adquisitivo de la recta inicial.

Efecto renta y efecto sustitución

El paso del punto A al punto B mide el efecto del cambio en los precios manteniendo el poder adquisitivo constante, por lo tanto, mide el efecto sustitución. Ahora bien, si nos paramos sobre el punto B y observamos el desplazamiento paralelo de la «recta auxiliar» hacia el óptimo sobre la restricción presupuestaria final, punto C, medimos el efecto renta.

Mientras que el efecto renta puede ser positivo o negativo dependiendo de que el bien sea normal o inferior, no ocurre lo mismo con el efecto sustitución, pues éste siempre actúa en sentido contrario a la variación del precio. Esto implica que, si baja el precio del bien X (Px >P’x) se debe cumplir que la cantidad demandada del bien sea mayor, manteniendo el poder adquisitivo.
Así, si estamos analizando un bien normal, el efecto renta va a reforzar el efecto sustitución, en cambio si el bien es inferior (su consumo disminuye cuando baja su precio o valor adquisitivo de los individuos) el efecto renta va a disminuir el efecto sustitución.

Siguiendo con la figura anterior, realizaremos una demostración. Partimos del punto A, que es la elección óptima dados los precios originales. Si nos trasladamos a la «recta auxiliar», vemos que todas las cestas sobre esta restricción, que se corresponden con una menor cantidad del bien X, eran asequibles a los precios originales, pero no se escogieron. El consumidor eligió la cesta A. Como el consumidor siempre elige la mejor cesta a su alcance, debemos inferir que la cesta A se prefiere a todas las cestas situadas en el segmento de la «recta auxiliar» que se encuentra por debajo del conjunto presupuestario inicial. Esto significa que en la nueva elección el consumidor necesariamente consumirá, al menos, la misma cantidad de X o más que en la situación inicial. En nuestro ejemplo, el consumidor escoge la canasta B, que contiene mayor cantidad del bien X qué la canasta inicial.

Así pues, pasar de A a B es el efecto sustitución y pasar de B a C es el efecto renta.



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Temario del curso de MBA: Microeconomía para Directivos.

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